Técnicas de Iluminación en Fotografía: Circ Raluy Legacy

Por Marcelo Isarrualde

Hace más de quince años realicé un libro con el Circo Raluy y desde entonces ha comenzado una historia de amistad que continua a día de hoy. A su paso por Barcelona, hace unos meses, trabajé con ellos en fotografías muy diversas. Debía de fotografiar el espectáculo, pero también retratar a los artistas y fotografiar con buena luz algunos de los números.

Decidí llevar bastante equipo de iluminación para cubrir todas las necesidades de luz, ya que contaba solamente con un par de horas para todo.

Comencé montando dos fuentes de luz amplias y suaves. Una de ellas fue un paraguas profundo plata XL (Umbrella Deep Silver XL) con un difusor frontal (Umbrela XL Diffuser -1.5). El otro accesorio fue una ventana octogonal de 150 cm de diámetro (Softbox RFi 5′ Octa). Las cajas de luz Profoto tienen una forma muy profunda y un borde frontal rebajado para un control preciso del contorno del reflejo. Cuentan además con dos difusores: interno y externo, y un interior de plata altamente reflectante, lo que ayuda a miniminzar la pérdida de luz producida por el rebote.

Coloqué los dos flashes Profoto Monolight D2 a ambos lados del artista de tal manera que la línea que los unía pasase por el medio del cuerpo. Se trata de un set de iluminación cruzada que deja áreas oscuras y perfila el motivo, en este caso, el cuerpo del atleta. Ambas luces se dispusieron a la misma potencia y solo quedaba esperar el momento de la máxima tensión.

La elección de los Profoto D2 se debió a su altísima velocidad de destello, capaz de llegar a 1/63.000 de segundo. En este encargo se convirtió en una pieza fundamental, ya que algunos números del espectáculo sucedían a gran velocidad de acción y debía congelar los movimientos.

Luego realicé una serie de retratos con el fondo del cortinado del acceso a la pista. Para el fondo utilicé dos Profoto Off-Camera Flash B2, uno a cada lado de la entrada. Como luz principal situé la ventana octogonal a la izquierda del personaje y disminuí el contraste con el paraguas con difusor desde el lado derecho de la cámara. Esta luz secundaria, la del paraguas, estaba 2 EV por debajo de la luz principal.

Si bien el circo dispone de tomas de luz para enchufar los flases, no son de fácil acceso. Utilicé un par de alargadores para los flashes D2 pero cuando busqué más enchufes, no los encontré. Aquí fue donde los Profoto B2 se hicieron imprescindibles. Su ligereza, rapidez de montaje y su pequeña pero duradera batería me ayudaron a ser más eficaz de un modo rápido.

En algunos casos, cuando quise un retrato más intimista, apagué los flashes del fondo y solo mantuve la luz principal y la de relleno o secundaria.

Dejé para el final los números más difíciles de fotografiar, aquellos en los que había que congelar el movimiento. Para ellos, los Profoto Monolight D2 son la mejor opción y no me decepcionaron. La fotografía de la pareja colgando de telas no era tan difícil de congelar, pero las hermanas Swider Raluy sí se movían muy rápido por la pista. En ambas situaciones repetí el esquema de iluminación inicial al colocar los dos flashes a cada lado de la cámara en una posición lateral extrema, es decir, formando cada uno de ellos un ángulo de 90 grados respecto al eje flash/motivo/cámara.

La diferencia estuvo en que para la foto de las chicas cambié los dos accesorios grandes por dos ventanas estrechas de 30 x 180 cm (Softbox RFi 1×6′). Estas ventanas alargadas producen luces de contorno perfectas. También pueden utilizarse para crear altas luces largas y perfectamente uniformes con bordes suaves, que es lo que buscaba lograr el día de la sesión. Logré así perfilar con mayor contraste las siluetas de los cuerpos.

Fueron dos horas muy intensas, con muchos cambios, pero el equipo adecuado hizo más fácil el trabajo.